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Diciembre 22, 2019

Ciclo menstrual y ovulación: ¿Cuándo eres más fértil?
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La ovulación es el proceso del ciclo menstrual por el cual un folículo ovárico libera un óvulo maduro, capaz de ser fertilizado.

El proceso de ovulación es controlado por el hipotálamo y mediante la secreción de hormonas por el lóbulo anterior de la glándula hipófisis: la hormona luteinizante (LH) y la hormona estimulante del folículo (FSH).

FASE FOLICULAR

Es la primera fase y comienza el primer día del ciclo, con ello se entiende el primer día de la regla. Se denomina folicular porque se desarrollan los folículos (cavidades en el ovario llenas de fluido que contienen un óvulo no desarrollado) que albergarán en un futuro al óvulo.

Para el desarrollo de los folículos, el organismo envía una señal al cerebro para comenzar la producción de la hormona folículo estimulante (FSH), los folículos comienzan a desarrollarse y a producir estrógeno. En cada ciclo se selecciona de manera aleatoria un folículo (dominante) donde madurará el óvulo, que crecerá hasta alcanzar alrededor de 20 mm, después se romperá y liberará el óvulo maduro hacia la trompa de Falopio.

FASE OVULATORIA

El nivel de estrógeno en el organismo sigue aumentando, causando un rápido incremento de la LH. Este aumento provoca la secreción de enzimas proteolíticas que degradarán el tejido folicular permitiendo que finalice el proceso de maduración del óvulo y su liberación, hecho conocido como «ovulación».

La ovulación suele producirse entre 24 y 36 horas después del aumento de LH, por lo que la hormona luteinizante es un buen factor de medición del periodo de máxima fertilidad.

FASE LÚTEA

Tras la ovulación, se inicia la fase lútea donde se desarrolla el cuerpo lúteo que durará hasta que se produzca un posible embarazo o la menstruación, iniciándose el siguiente ciclo. El óvulo, tras liberarse, viaja a través de la trompa de Falopio hacia la matriz.

Puede sobrevivir hasta 24-48 horas y los espermatozoides de 3 a 5 días en el interior del útero, por lo tanto los días previos a la ovulación y el propio día de la ovulación son los de máxima fertilidad y mayores probabilidades de embarazo.

Tras la ovulación el folículo comienza a contraerse pero sigue produciendo progesterona y comienza a producir estrógeno con el objetivo de seguir preparando el útero para recibir al embrión.

Si se produce la fecundación del óvulo y el embrión se implanta con éxito (paso que suele ocurrir alrededor de una semana después de la fecundación) el organismo comienza a producir la gonadotropina coriónica humana (hCG), conocida como la hormona del embarazo, que mantendrá el folículo activo.

De esta manera seguirá produciendo estrógeno y progesterona para evitar que se desprenda el revestimiento del útero, hasta que la placenta sea lo suficientemente madura para mantener el embarazo.

Si no se produce la fecundación, el folículo se contrae, los niveles de estrógeno y progesterona disminuyen provocando que el grueso revestimiento del útero se desprenda y se rompan los vasos sanguíneos, provocando una hemorragia, que es la menstruación.



Dr. Henry Aristóteles Mateo Sánez, Médico Ginecólogo- Obstetra/Biólogo de la Reproducción Humana, Director General de la Clínica de Fertilidad Guadalajara, Cédula 1535305, Cédula Ginecología y Obstetricia 6525983, Cédula Biólogo de la Reproducción 8284840.

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